Leer el código de un proveedor
Las etiquetas se imprimen desde la v11.79 y desde la v12.70
se leen con la cámara: se apunta a la etiqueta de un bulto o de un
estante y la app ofrece sacarlo, moverlo o ver qué hay en ese estante,
con el formulario ya rellenado. Lo que no hace, y conviene decirlo con
precisión porque es lo que pregunta un jefe de bodega con experiencia:
lee los códigos que imprimió Acopio. El código del fabricante
en una caja que llega del proveedor no lo entiende, porque para eso hace
falta un catálogo que traduzca cada UPC a un material y ese catálogo no
existe. Sigue en el plan.
Conteo cíclico
El proceso de contar físicamente una parte del inventario cada semana y
cuadrarlo contra el sistema. Existe la mitad que corrige: se cuenta un
rack, se escribe lo contado y el ajuste queda registrado con su motivo.
Falta la otra mitad —que el sistema proponga qué contar y lleve la
cuenta de lo ya cubierto—, que es lo que lo vuelve un proceso y no un
arreglo suelto. Todo sistema de inventario serio lo tiene completo.
No funciona sin internet
Verificado, no supuesto: la plataforma de Google no permite servir esta
aplicación fuera de línea. Una bodega con señal mala en el fondo va a
notarlo. No lo prometemos.
Cada instalación se hace a mano
Unos cinco minutos de configuración por cliente, más el registro de
acceso externo cuando hace falta. Es tolerable con diez clientes y
molesto con cincuenta. Hay alternativas evaluadas; no está resuelto.
Hay un techo de tamaño
Una hoja de Google admite diez millones de celdas. Para una bodega
normal son entre diez y veinte años; para una operación de quinientos
movimientos diarios son unos dos. La solución —cerrar el período y pasar
el histórico a un archivo aparte, dejando el saldo de apertura— está
diseñada y no construida, y la app ya avisa con años de anticipación.